Masajes

Cuidado con esto! Contraindicaciones del masaje.

¿En qué casos no deberías recibir un masaje?

A excepción de aquellos a los que no les gusta que los toquen, generalmente todos amamos los efectos que produce en nuestro cuerpo un buen masaje.

Como terapeuta es importante también saber cuándo es recomendable tratar a una persona con masajes y cuando no.

Desafortunadamente no todo es miel sobre hojuelas con este tema y existe una lista de condiciones contraindicadas de manera absoluta y relativa, para poder dar o recibir un masaje.

  1. Contraindicaciones del masaje relativas.

  • Embarazo. Es relativa pues solo se aplica a los casos de embarazos de alto riesgo o con alguna de las condiciones siguientes mientras dure el embarazo.
  • Insuficiencia hepática. En este caso están prohibidos los masajes que estimulen la circulación y el movimiento en dicha zona.
  • Taquicardia. Mismo caso que el anterior, el masaje, al estimular la circulación puede provocar daños mayores en caso de taquicardias.
  • Hipertensión. La estimulación de los músculos y la circulación, podrían afectar en este caso aún más de manera negativa, dicha condición.
  • Enfermedades reumáticas. Estas se caracterizan por la inflamación de las articulaciones o tejidos circundantes. El masaje se contraindica en los casos en los que exista ya una inflamación significativa o presencia de dolor en la zona.
  • Alergias e hipersensibilidad cutánea. Si existe presencia de salpullido, ronchas o escoriaciones en la zona, así como en los casos de que la piel no tolere ser tocada, es mejor no proceder con el masaje.
  • A niños. Se debe proceder con sumo cuidado al manipular el cuerpo de niños pues son más frágiles que los adultos.
  • Fiebre. La fiebre está presente cuando el cuerpo combate una infección. Al efectuar un masaje en una persona con fiebre se corre el riesgo de esparcir la infección presente a otras zonas del cuerpo y empeorar la situación.

2. Contraindicaciones del masaje absolutas.

  • Tromboflebitis y embolia arterial. Al masajear el cuerpo se puede movilizar un coágulo lo que podría ser fatal en la persona que lo padece.
  • Inflamación aguda. Resultaría imposible, además de doloroso, manipular un cuerpo en esa condición.
  • Enfermedades infecciosas o tumorales. Podría resultar contagioso para el terapeuta y empeoraría la situación del paciente.
  • Infecciones de la piel. Mismo caso que el anterior, no sólo el paciente corre riesgo de diseminar la infección a otra región de su cuerpo sino que el terapeuta también podría infectarse, por lo que se debe tener muy en cuenta estos puntos antes de realizar algún masaje.
  • Traumatismos con heridas abiertas. Además de que resultaría muy doloroso se podría infectar la herida en cuestión.
  • Degeneración fibrosa muscular. El masaje actúa sobre los músculos. Al haber degeneración de este tejido o riesgo de más destrucción por parte de una manipulación incorrecta de la zona, es mejor evitar el contacto.
  • Fragilidad capilar o hemorragias. Varices grado 1 aún está permitido manipularlas. En el caso dé varices más avanzadas o la presencia de algún hematoma u otro tipo de hemorragias es mejor no proceder con el masaje.
  • Quemaduras. Por obvias razones tanto de dolor como de infección, se recomienda evitar las zonas con presencia de quemaduras.
  • Úlceras externas. (Varicosas y provocadas por reposo prolongado). Ya que al manipular el cuerpo se corre el riesgo de empeorar la situación abriendo más la herida o infectándola.

Es muy importante que analicemos nuestra condición física en caso de que deseemos tomar un masaje pues de esta manera podemos evitar malos ratos después. También es recomendable acudir al spa con una adecuada higiene personal y con tiempo suficiente. Así aprovecharás más tu sesión de masaje evitando que regrese al estrés demasiado pronto.

Conoces alguna otra posible contra indicación que no esté listada aquí? Déjame tu mensaje en la sección de comentarios.

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